Tiempos de Covid, aumentó la mortalidad por suicidio, saca a relucir la ignorada salud mental




Psicólogos advierten las consecuencias secundarias del distanciamiento social pueden aumentar el riesgo de suicidio.


Tras meses de pandemia y futuros

inciertos en la población mundial, sumado al desempleo, la ansiedad, la economía, y demás factores las tasas de suicidio en el mundo aún aumentado drásticamente...


Durante décadas la salud mundial ha ignorado la salud mental y Costa Rica no es la excepción... Aunque se tienen planes y lineamientos para abordarla continua estando entre las sombras y como un tema tabú.


Si bien, el distanciamiento social ha sido la prevención y se espera que estos pasos reduzcan la tasa de nuevas infecciones, el potencial resultado sobre el riesgo de suicidio es alto. Se podrían tomar medidas para mitigar las posibles consecuencias no deseadas en los esfuerzos de prevención del suicidio, que también representan una prioridad nacional de salud pública.


Es importante considerar los cambios en una variedad de factores de riesgo económicos, psicosociales y relacionados con la salud. Uno de los más agobiantes y principales


El estrés económico


La combinación de eventos públicos cancelados, negocios cerrados y estrategias de refugio en el lugar conduzca a una recesión. Las recesiones económicas generalmente se asocian con mayores tasas de suicidio en comparación con períodos de relativa prosperidad. Desde la crisis de COVID-19, las empresas se han enfrentado a la adversidad y al despido de empleados. Las escuelas han estado cerradas por períodos indeterminables, lo que obligó a algunos padres y tutores a tomarse un tiempo libre del trabajo. El mercado de valores ha experimentado caídas históricas, lo que resulta en cambios significativos en los fondos de jubilación.


El Aislamiento social... Prevención del virus, incremento de suicidio

Las principales teorías del suicidio enfatizan el papel clave que juegan las conexiones sociales en la prevención del suicidio. Las personas que experimentan ideas suicidas pueden carecer de conexiones con otras personas y, a menudo, desconectarse de otras a medida que aumenta el riesgo de suicidio.




Los pensamientos y comportamientos suicidas están asociados con el aislamiento social y la soledad.

Por lo tanto, desde una perspectiva de prevención del suicidio, es preocupante que la estrategia de salud pública más crítica para la crisis de COVID-19 sea el distanciamiento social. Además, la familia y los amigos permanecen aislados de las personas hospitalizadas, incluso cuando sus muertes son inminentes. En la medida en que estas estrategias aumentan el aislamiento social y la soledad, pueden aumentar el riesgo de suicidio.


Disminución del acceso a apoyo comunitario y religioso


La asistencia semanal a los centros religiosos se ha asociado con una tasa de suicidios 5 veces menor en comparación con los que no asisten. Los efectos de cerrar iglesias y centros comunitarios pueden contribu