El guatemalteco Ariel, sabe que los límites no existen para un corazón de hierro, lleno de valentía





Dios da batallas a sus guerreros más fuertes.... Algunas veces la vida te sacude de una forma sorprendente e inesperada, siempre con un objetivo al fin.


Esta es la historia de Ariel quien nos cuenta como su vida dio un giro drástico de 180 grados siendo tan solo un joven, pero hoy es una fuente de inspiración que demuestra que no hay imposibles para quienes tienen valentía en un su corazón.


Más allá de su admirable y motivante historia, Ariel tiene un reto hermoso y de mucho coraje y amor, con el objetivo de no sólo inspirar a otros si no también darles una mano de solidaridad.


De Guatemala para el mundo rompiendo las barreras de la motivación.


Mi nombre es Ariel López soy el hijo mayor de dos hermanos, hijos de una humilde mujer que me apoyado incondicional en mi diario vivir, soy Guatemalteco, y vivo en un municipio llamado Panajachel, al lado del lago mas hermoso del mundo el Lago de Atitlán.




Está es su historia...


Yo nací sin discapacidad, a los 16 años, todo cambió, tuve un accidente, cuando estaba cortando unas ramas de un árbol, toque cables de alta tensión, fui llevado de emergencia al hospital Roosevelt de la ciudad de Guatemala donde estuve internado 2 meses y medio ahí fue donde yo perdí la mano y la pierna derecha.




Desde ese momento adquirí la discapacidad, después de estar en el hospital estuve en reposo casi un año en mi casa, luego fui a rehabilitación después de ahí obtuve unas protesis las cuales me ayudaron a iniciar mi nueva etapa de vida, una etapa que no fue fácil de superar y adaptar tuve momentos difíciles de depresion por la discapacidad, pero con la ayuda de Dios y de mi madre logre sobre salir adelante.


Después de pasar todo en la vida y de pedirle muchas fuerzas a Dios y de luchar por conseguir un empleo (ya que es lamentable que cuando uno tiene una discapacidad no es tan fácil conseguir uno).







Estoy feliz ahora puedo demostrar que apezar de mi condición nosotros podemos lograr muchas cosas.


Ahora he empezado a realizar deportes, lo que es montaña y un poco de natación.


Y ahora en estos tiempos difíciles que se vive decidí realizar un reto, un reto que tiene como objetivo ayudar a otras personas para que se den cuenta que en la vida no hay límites, y también con el objetivo de para recaudar víveres para familias de personas con discapacidad de mi comunidad... El reto es venir saltando con mi único pie 3km.



Este reto nació de mi, por que me he dado cuenta en las condiciones que viven las personas con discapacidad y quiero brindarles un apoyo y una ayuda para que puedan salir adelante.


Este sábado 24 de Abril, a las 8 de la mañana Ariel dará inicio a su inspirador reto por un lado demostrando que no hay imposibles ni límites y por otro llenando de solidaridad y amor al prójimo.

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